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Jueves 6 de Septiembre de 2001
Radio: nueva opción para la música clásica |
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Hace
casi doce años que apareció en el dial -97.9 MHz- Radio
Cultura. Exactamente en 1989. Y se incorporaba, entonces, a la
difusión de la (presuntuosa expresión) música erudita ,
lo mismo que su par, Radio Clásica, y a lo que poco que iba
quedando de estas nobles expresiones en las radios oficiales
Municipal y Nacional.
Por
entonces, Radio Cultura fue propagando buena música, que supo
alternar, en apetecible armonía, con la palabra hablada. Al
poco tiempo los análisis se fueron extendiendo, fieles a la
idea de "favorecer la elevación humana, estimular el
desarrollo, la evolución cultural y ética de la comunidad,
compartir la búsqueda de soluciones en temas como salud, ecología,
economía, educación, literatura, psicología, arte y calidad
de vida".
En algún
momento incluso se habló de que la emisora acusaba una
tendencia espiritual que la habría vinculado con cierta liga,
culto, doctrina o iglesia. Sin embargo, como ocurre con otras
habladurías, eso estaba -enfatiza su director, el doctor Adolfo
Critto- lejos de la realidad. Eran, eso sí, coloquios
espirituales que nacieron de una "vocación
constructiva" que respondía a la necesidad de convertir la
emisora en un canal coloquial de comunicación entre quienes
necesitan ayuda y aquellos que pueden brindarla. Por esta razón
recibieron el premio Santa Clara de Asís, en 2000.
El
doctor Critto lo explica así:
-Por
profesión (soy sociólogo) me interesa investigar los hechos
sociales para mejorar la calidad de vida. Esto pude concretarlo
cuando dejé Radio América (ex Antártida), que había licitado
con mis socios Guillermo Mansilla, Felipe Duncan, Virgilio Tedín
Uriburu (que estuvo en Municipal) y Fernando Campos Menéndez.
Quise entonces crear una radio que reflejara mis apetencias
sociales.
- Hacer
radio cultural en el más amplio sentido...
-Claro.
Por eso, amén de difundir modelos sanos y positivos en las
manifestaciones más elevadas del arte y la cultura universal,
durante todos estos once años, Radio Cultura emitió música clásica
en la trasnoche. Ahora, tras las dificultades que ofrece su
difusión en otros medios, la gente empezó a llamar
insistentemente pidiendo que difundiéramos más música, sobre
todo en horarios diurnos. Casi todos argumentaban que no
encontraban hoy en Buenos Aires opciones que les permitieran
escuchar buena música. Y como yo siempre tenía en mente
hacerlo, decidí transformar, hace poco más de dos meses ,
nuestra FM Llama, en el 100.3 del dial, en una radio consagrada
por entero a la música clásica. Llama era una radio juvenil,
muy alegre, que también impulsaba la solidaridad. Pero, además,
tenía buena potencia.
- ¿Contaba
usted con profesionales imbuidos de sus ideales?
-Claro.
Pero primero debo aclararle que son dos emisoras. Radio Cultura
a secas (la FM 97.9) y Radio Cultura Musical. Esta es la que
ocupó el 100.3 del dial. Para esta última, de música clásica,
invité productores, incluso a gente joven que se sentía
defraudada por el cambio. Ellos fueron identificándose
paulatinamente con la nueva propuesta. Hoy todos están
entusiasmados al descubrir la belleza y los secretos de la música
clásica y reconfortados por los miles de llamados de los
oyentes. El cambio no fue repentino. Hubo programas económicos
o de humor que debieron trasladarse a Radio Cultura, o
erradicarse. Los económicos fueron a Radio Cultura.
Entre
los profesionales de la clásica cuento con el apoyo y
asesoramiento de Roberto Blanco Villalba, un compositor de fuste
de música contemporánea. Mi idea -que él comparte con la
mejor disposición- es la de no difundir sólo música clásica
para iniciados o exquisitos. Sí tratar de ensanchar el espectro
de oyentes; hacer una radio integradora, no elitista ni
excluyente. También convoqué al locutor Mario Keegan,
desplazado por Mahárbiz de Radio Nacional. A él le vino bien
este cambio. Se fue a refugiar a nuestra radio. Para esto pone
su generosidad y solvencia al anunciar con entusiasmo las obras
antes y después de su emisión. Del mismo modo trabaja el jefe
de operadores, Claudio Lecan, en estrecha colaboración con
Blanco Villalba. Ellos permiten que propalemos excelente música
durante las veinticuatro horas del día. Que quien se despierte
en la madrugada pueda sentirse acompañado. Estoy convencido de
que la música clásica es un bálsamo, una terapia. Creo que la
gente se siente mejor escuchándola. Basándonos en esta
premisa, iremos incorporando poco a poco, dosificándola con la
más conocida o accesible, la música contemporánea.
- La
compañía de miles de oyentes es estimulante para seguir...
-Por
cierto. Esto nos impulsa y nos entusiasma día a día. Al punto
que los costos fijos los asume Radio Cultura, (que funciona en
el mismo solar de Bernardo de Irigoyen 972) para poder seguir
adelante. Como si esto fuera poco están apareciendo ofertas de
publicidad. En este aspecto seremos cautos y evaluaremos cada
propuesta.
- ¿Cuentan
con una apetecible discografía?
-La
discoteca es bastante amplia. Nos alcanza para mil trescientas
horas de programación. Pero estamos empeñados en ampliarla y
diversificarla para cubrir toda la música. Toda está pasada a
disco duro, es decir que es una difusión automatizada, con
sonido digital de alta fidelidad.
- ¿Qué
alcance tiene hoy?
-Llegamos
hasta La Plata-Madariaga, a Zárate-Baradero, y Mercedes. En
Bernardo de Yrigoyen 972 tenemos un equipo de 20 Kw de potencia
y una antena de ocho elementos colocada a ciento veinte metros
de altura, que nos entrega una potencia irradiada de 80 Kw, con
doble polarización circular y vertical.
Radio
Cultura Musical irrumpió de pronto, el 1° de agosto de este año,
sin anuncios espectaculares, sin alharacas. Sólo se lo anticipó
sencillamente a sus oyentes. Y se la escucha espléndidamente
bien, con la apetecible claridad que necesita este tipo de música.
René Vargas Vera
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Critto (adelante, izquierda)
junto a su equipo: "Todos están entusiasmados por los
llamados de los oyentes",
dice
Foto: Marcelo Gómez |
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Adolfo Critto, a la derecha,
con sus colaboradores
Foto: Marcelo Gómez |
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